GEA PHOTOWORDS entrevista a Daban Shadala, representante del GRK en Madrid

Daban Shadala Delegado del Gobierno Regional kurdo en Madrid / GARA

La región del Kurdistán siempre ha sido una gran desconocida para la mayoría de los españoles. Por ello, el Gobierno Regional del Kurdistán (GRK) ha puesto en marcha una Oficina de Representación en nuestro país que tiene como objetivos el establecimiento de relaciones políticas e institucionales, la creación de lazos comerciales que faciliten la inversión española en la zona y el acercamiento entre ambas culturas. GEA PHOTOWORDS entrevista a Daban Shadala, representante del gobierno kurdo en España.

Por Borja González Andrés para GEA PHOTOWORDS

¿Con qué objetivos se ha creado la Oficina de Representación del GRK en España?
Desde la Oficina de Representación nos encargamos de promover actividades culturales y educativas, pero también económicas, pues nuestra región está iniciando un proceso de reconstrucción después de 35 años de dictadura. Este es, por el momento, el primer paso que estamos dando para buscar unas buenas relaciones con el gobierno español. Y a medio y largo plazo nos gustaría mantener y ampliar esas relaciones con algunas Comunidades Autónomas, como ya hemos empezado a hacer con Cataluña, País Vasco o Madrid. No queremos involucrarnos en la política interior de España, pues somos conscientes de que la cuestión territorial es un asunto muy sensible, pero creemos que la idea del modelo autonómico es un buen ejemplo de convivencia y podría ser utilizado en Iraq, aunque es evidente que la situación allí es mucho más complicada que la que se vive aquí.

¿Cuál cree que puede ser el interés que España tenga en Kurdistán?
Cuando llegamos como representación del GRK nos dimos cuenta del escaso conocimiento que los españoles tienen de Iraq en general y de la región del Kurdistán en particular. Por eso creemos que existe una gran oportunidad de iniciar relaciones con el gobierno español en temas como, por ejemplo, la educación. Mejorar y modernizar nuestro sistema educativo es absolutamente necesario, ya que durante la dictadura de Saddam Hussein nuestros estudiantes estuvieron aislados del mundo. Ese es un aspecto en el que podemos trabajar juntos. Otro eje importante de nuestras relaciones tiene que ser la economía: España tiene empresas muy potentes que están buscando nuevos mercados donde invertir y queremos que Kurdistán sea uno de ellos y que se convierta en la vía de acceso al mercado iraquí. Y también nos interesa mucho la multiculturalidad española.

España siempre se ha visto como una puerta de entrada a América Latina. ¿Tienen interés en abrir esa puerta e iniciar algún tipo de relaciones con países latinoamericanos?
Sí, por supuesto. Nuestro objetivo principal, al abrir nuestra delegación aquí en España, era establecer unas buenas relaciones con el gobierno español y con los diferentes gobiernos regionales, pero nuestro siguiente objetivo debe ser crear conexiones con América Latina porque los países latinoamericanos tienen muchas similitudes con nuestro país: todos somos democracias jóvenes, nuestras actividades culturales son comparables y también el pueblo latinoamericano es bastante parecido al pueblo kurdo. Todo depende del trabajo que hagamos aquí en España para que tengamos éxito en nuestra toma de contacto con los países sudamericanos.

Durante los últimos 7 últimos años usted ha sido representante del GRK en Austria y ha viajado por varios países de Europa. En términos generales, ¿cuánto cree que sabemos los europeos acerca del Kurdistán?
La sociedad austriaca sí tiene una tradición de interés por el pueblo kurdo. Al principio de los años 70 muchos políticos kurdos se refugiaron en Austria y también hay muchos kurdos procedentes de Turquía que viven allí desde hace años, por lo que los austriacos tienen un conocimiento mayor que el resto de los europeos acerca de la realidad kurda.

En España nos enfrentamos a un problema diferente. Como he dicho, cuando llegamos aquí nos encontramos con que los españoles no conocían apenas nada sobre Kurdistán y cuando empezamos a hablarles de nuestro desarrollo y de las oportunidades que ofrecía nuestro país, se sorprendieron. Quizás el gobierno español se centra más en el norte de África y en América Latina como regiones preferentes, pero es nuestra obligación promover el conocimiento del Kurdistán, por poco que sea.

Antes ha señalado la importancia de modernizar el sistema de educación kurdo. ¿Tienen algún proyecto en marcha en ese sentido?
Sí, estamos en proceso de negociación con diferentes universidades españolas para iniciar el intercambio de estudiantes y ya hemos firmado un acuerdo con la Universidad de Alcalá de Henares. Durante este año el GRK dedicará 120 millones de dólares a proyectos educativos para que nuestros estudiantes puedan viajar al extranjero a estudiar. Tenemos la intención de que sean viajes de ida y vuelta, es decir, que los estudiantes kurdos vengan a países como España a cursar estudios pos universitarios, como másteres y doctorados, y que regresen a Kurdistán con toda la experiencia que hayan adquirido. Creemos que es una buena oportunidad para que los estudiantes más jóvenes puedan venir a Europa, abrir los ojos e integrarse en un sistema educativo diferente; por eso, durante los próximos dos años, trataremos de ampliar esos intercambios para que incluyan cursos de bachillerato.

¿Y es posible financiar y mantener todos estos proyectos de futuro dentro de este contexto de crisis económica?
Es posible, porque tenemos la gran suerte de no estar afectados por la crisis económica. El presupuesto del GRK para el año 2010 fue de 10.000 millones de dólares y para el año 2011 se incrementa hasta los 13.000 millones de dólares. Es evidente que tenemos mucho trabajo que hacer, empezando por la reconstrucción de nuestro país. Hay más de 4.000 pueblos y aldeas que están destruidos y tenemos que ayudar a la gente que vivía en esos lugares para que regresen a ellos e inicien su reconstrucción. Queremos presentarles una oferta para que abandonen las grandes ciudades y vuelvan a sus orígenes.

Aunque ha reiterado que no desea interferir en la política interna española, ¿qué opinión le mereció, desde la perspectiva del gobierno kurdo, la decisión del primer gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero de retirar las tropas españolas de la guerra de Iraq en 2004?
Fue una decisión política, y quizás también un poco impulsiva, pero dependía del gobierno español. Aún así, España como nación sigue teniendo una gran reputación y una muy buena imagen en Kurdistán, porque el hecho de haber participado en la guerra de Iraq significa que España y sus soldados trajeron la libertad a nuestro país. Pero si el presidente hizo aquello [ordenar la retirada de las tropas de Iraq]… eso es algo que depende de él.

Pero más del 90% de la sociedad española se mostraba en contra de la intervención en Iraq según las encuestas…
Es evidente que nadie quiere la guerra pero en Iraq durante más de tres décadas hubo una guerra silenciada en la que Saddam Hussein se llevó por delante la vida de más de dos millones de iraquíes. Por supuesto que la guerra es muy amarga y tiene consecuencias críticas para la gente que la padece, pero en este caso era la única opción para apartar a Saddam del poder. Creo que fue una buena decisión la de que el gobierno español interviniese en Iraq, aunque al mismo tiempo también entiendo por qué la sociedad española no quería participar. Los españoles saben cómo es la vida bajo una guerra civil y una dictadura, conocen lo duro que es y son conscientes de lo mucho que se sufre. Creo que hubo una idea equivocada sobre la guerra en Iraq, la gente no estaba lo suficientemente bien informada sobre lo que ocurría en nuestra región, pero respeto todas las ideas y opiniones del pueblo español.

¿En qué ha cambiado la vida en Kurdistán después de la guerra?
Hay diferencias muy grandes. Antes de la guerra no estaba permitido pertenecer a ningún grupo que no fuera el partido Baaz, en manos de Saddam Hussein. Ahora, en cambio, estamos practicando nuestro modelo de democracia. La democracia es diferente en Rusia, en España o en Estados Unidos, por eso nosotros tenemos un tipo de democracia más: hay elecciones, existe la oposición política y también es cierto que tenemos nuestros problemas sociales, pero no los escondemos.

¿Y cuáles son esos problemas que afronta el GRK?
Uno de los más graves es la violencia contra la mujer, algo parecido a lo que ocurre aquí en España. El parlamento kurdo ya ha adoptado varias decisiones para luchar contra este tipo de violencia y estamos en proceso de resolverlo. Otro asunto que tenemos que afrontar es la situación de nuestros trabajadores del campo, agricultores y ganaderos, que en algún momento llegaron a representar el 30% de la población kurda, pero que emigraron a las grandes ciudades cuando sus pueblos fueron destruidos por régimen de Saddam. Nos gustaría que todas esas personas que tuvieron que marcharse, regresaran y reanudasen su actividad porque ahora mismo importamos todos los productos del extranjero, incluso la leche y las verduras, cuando antes éramos capaces de producirlos por nuestra cuenta.

Y un último problema es la brecha generacional que la guerra abrió entre los más jóvenes y los más mayores, ya que muchos jóvenes emigraron a Europa o a Estados Unidos durante el conflicto.

Por dejar cerrado el capítulo de la guerra de Iraq, ¿cree que la ejecución del dictador Saddam Hussein fue una decisión justificada y justificable?
Los kurdos, a través de nuestros representantes políticos, votamos en contra de esa ejecución porque en nuestra región no está permitida la pena de muerte, pero hay que entender que la sociedad iraquí creció durante 35 años sin conocer otra cosa que no fuera la dictadura. En mi opinión, no era necesario ejecutar a Saddam; hubiera sido mejor que le encerrasen en la cárcel de por vida y sufriera lo mismo que él hizo sufrir a su pueblo.

Ha hablado de la violencia contra la mujer en Kurdistán pero ¿cómo es la realidad que viven las mujeres kurdas en comparación con las mujeres de otros países de la zona?
Estoy satisfecho porque, aunque es cierto que tenemos un grave problema de violencia contra la mujer, no lo escondemos, lo afrontamos y hablamos de ello en la calle, en los medios de comunicación y en el parlamento. Y el hecho de reconocer y encarar el problema para tratar de solucionarlo ya es una buena señal. En cambio, otros países están en la misma situación y no hablan de ello, quizás por tradición o motivos culturales. Los kurdos somos bastante liberales en ese sentido; hemos enviado a varias políticas kurdas al parlamento iraquí y en este momento la responsable de la mayor asociación de mujeres de Iraq es kurda.

¿Qué relaciones mantiene el GRK con otros países de la región en los que existe presencia de población kurda, como Turquía, Irán, Siria o Armenia?
Hay dos tipos de relación. Por un lado, estamos integrados en la política que aplica el Ministerio de Asuntos Exteriores del gobierno iraquí. Es decir, la política exterior iraquí es también nuestra política exterior. Pero por otro, la Constitución iraquí permite al GRK abrir oficinas de representación propia en el exterior.

Tenemos muy buena relación con nuestros países vecinos. Turquía es un país muy importante para nosotros; para reconstruir Kurdistán necesitamos a Turquía porque es un nexo hacia Europa. Aún no tenemos los datos de 2010, pero en 2009 tuvimos unos intercambios comerciales con Turquía por valor de cuatro millones de dólares. Además todos nuestros gaseoductos y oleoductos atraviesan Turquía y allí viven cerca de 20 millones de kurdos, por lo que lo consideramos un país hermano. Asimismo, el gobierno turco ha reconocido la región de Kurdistán y ha abierto un consulado en Erbil, la capital.

Iran es otro país con mucha influencia en Iraq y en toda la región. El gobierno iraní, como el turco, también tiene un consulado en Kurdistán y queremos tener buenas relaciones con ellos porque durante los peores periodos de la dictadura de Saddam, cuando se produjeron los ataques químicos y las masacres, los iraníes nos ayudaron mucho a los kurdos. Yo mismo tuve que refugiarme en Irán.

Y las relaciones con los gobiernos de Siria o Armenia son neutrales porque no son vecinos tan próximos a nosotros como Turquía o Irán, aunque es cierto que en Iraq y en Kurdistán existen pequeños grupos de población siria y armenia.

Ha mencionado la importancia de los gaseoductos y oleoductos y también podríamos hablar de las grandes reservas de agua que existen en la región kurda. ¿Cree que en un futuro, el disponer de esos importantes recursos naturales podría ser una fuente de tensiones con esos países vecinos?
No, no al menos en un futuro cercano. Tanto Turquía como Irán tienen suficiente agua, igual que nosotros, por lo que no creo que eso vaya a ser un problema a corto plazo. De hecho, en Turquía continúan construyendo embalses y existen acuerdos con el gobierno iraquí en ese ámbito, por lo que si existiera algún tipo de disputa en el futuro, podría ser solucionada, porque nos necesitamos entre nosotros; Turquía necesita a Iraq porque Iraq es un gran mercado donde invertir durante los próximos años, y nosotros, los iraquíes y los kurdos, necesitamos a Turquía para el transporte de mercancías y los intercambios comerciales.

Y en este contexto regional, ¿qué papel juega en su opinión Estados Unidos?
Estados Unidos nos devolvió al pueblo kurdo la democracia y la libertad y, por supuesto, queremos mantener unas buenas relaciones con el gobierno norteamericano, aunque preferimos no intervenir en temas regionales sensibles, como el caso de las sanciones a Irán por su programa nuclear, porque no es algo que nos afecte directamente. En cualquier caso, me gustaría señalar que la democracia que los norteamericanos consiguieron transferirnos a los kurdos, no ha llegado todavía al conjunto de Iraq. Nosotros estamos practicando un tipo de democracia que, de momento, no es una democracia similar a la norteamericana y eso es algo en lo que Estados Unidos no ha tenido éxito en su misión en Iraq. Pero queremos mantener las mejores relaciones posibles con el gobierno norteamericano y lo estamos consiguiendo; una prueba de ello es la reciente visita del vicepresidente Joe Biden a Kurdistán y la reunión que mantuvo con el presidente Masoud Barzani.

¿No aspiran a convertirse en una nación independiente?
Nosotros votamos a favor de la Constitución de Iraq y en ella se reconoce nuestro país, nuestra cultura y el derecho a usar nuestra lengua. Creemos que, por el momento, es mucho mejor estar integrados en Iraq y compartir el poder con el gobierno central de Bagdad, donde estamos bien representados: el presidente de Iraq, Yalal Talabani es kurdo, el Ministro de Asuntos Exteriores, Hoshyar Zebari, es kurdo, y 18 embajadores en el extranjero del gobierno iraquí también son kurdos. Este modelo funciona, estamos contentos con él y no veo ninguna razón para cambiarlo. Sabemos que tenemos el potencial suficiente para ser independientes pero de momento no lo necesitamos. Y a eso hay que añadir nuestra compleja ubicación geográfica…

¿Se refiere a que los países de la zona no permitirían que surgiera un nuevo Estado kurdo?
Sí, no sobreviviríamos. Ser independientes no es una necesidad ahora que estamos empezando a desarrollar nuestro país, a reconstruirlo, a integrarnos en los proyectos iraquíes, a compartir el poder con Bagdad… Hemos dejado atrás tiempos muy duros y ahora que hemos conseguido nuestra región, nuestro poder, ahora que practicamos nuestro idioma y nuestra cultura, no veo ningún motivo para ponerlo todo en riesgo. Seguramente muchos países no nos reconocerían como Estado y, como digo, las naciones vecinas nos lo pondrían muy difícil. Creo que el pueblo kurdo no se merece que arriesguemos todo aquello que hemos conseguido.

1.- Es importante señalar que el ámbito de autoridad del GRK es el Kurdistán iraquí. El GRK gobierna las tres provincias del norte de Iraq: Duhok, Erbil y Sulaymaniyah y su autoridad está reconocida en la Constitución de la República de Iraq.

Borja González Andrés es estudiante de Periodismo en la Universidad Complutense de Madrid (UCM), diplomado en Periodismo Preventivo también por la UCM y colaborador en prácticas en GEA PHOTOWORDS.

Enlace de la entrevista: http://geaphotowords.com/blog/?p=6109

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