Cuando la vida no vale nada

Cuando la vida no vale nada, Todo se convierte en Nada… 

 

Hoy, mientras navegaba por los diarios de la red, encontré una noticia sobre uno de los tantos… casos que podemos leer cada día sobre “violencia de género”. El artículo informaba que el tribunal británico había condenado a cadena perpetua, el pasado mes de julio, a dos hombres por el brutal asesinato cometido en el año 2006, de una muchacha kurda, se llamaba Banaz Mahmod. Los hombres condenados son su padre y su tío. Banaz fue violada y golpeada durante dos horas y murió estrangulada. Su crimen: Banaz que sólo tenía 20 años, se había enamorado y había rechazado al marido con el que su familia le había obligado a casarse a los 17 años.


Son miles y miles y, miles… las mujeres que sufren algún tipo de violencia y discriminación de género: asesinadas, lapidadas, mutiladas, quemadas, torturadas, golpeadas, violadas, confinadas, encarceladas… por el simple hecho de haber nacido mujer:

“Mujer, entrañas doradas, dadoras de vida. Mujer, eres Todo pero algunos hombres te convierten en Nada


Muchos de estos crímenes a La Mujer, suceden bajo la etiqueta de “crímenes de honor”. Es el caso de la joven Banaz, muchos de estos crímenes quedan impunes: ocultamiento, leyes permisivas, leyes incitantes, ausencia de leyes… explican su impunidad.


Algunos medios de información aprovechan estos hechos para incitar a la Xenofobia, trasmitiendo a través de sus artículos enfoques sensacionalistas, racistas, ideológicos, religiosos y políticos. Por lo que, más que informar o ayudar a esclarecer y frenar esta conducta tan aberrante, lo manejan con sus sesgos llenos de prejuicios, favoreciendo posiciones poco realistas y sesgadas. No voy a dar más datos a este respecto, la red está llena…

Sólo pretendo la reflexión


* “Los crímenes de honor” a la mujer, violan fundamentalmente los siguientes artículos de la Declaración Universal de los Derechos Humanos:

Artículo 3

Todo individuo tiene derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de su persona.

Artículo 5

Nadie será sometido a torturas ni a penas o tratos crueles, inhumanos o degradantes.

Artículo 7

Todos son iguales ante la ley y tienen, sin distinción, derecho a igual protección de la ley. Todos tienen derecho a igual protección contra toda discriminación que infrinja esta Declaración y contra toda provocación a tal discriminación.

Artículo 16

1. Los hombres y las mujeres, a partir de la edad núbil, tienen derecho, sin restricción alguna por motivos de raza, nacionalidad o religión, a casarse y fundar una familia; y disfrutarán de iguales derechos en cuanto al matrimonio, durante el matrimonio y en caso de disolución del matrimonio.

2. Sólo mediante libre y pleno consentimiento de los futuros esposos podrá contraerse el matrimonio.


Estos actos, “los crímenes de honor”, son perpetrados por personas de sexo masculino, familiares directos de la victima (padre, hermano, tío, primo, esposo). No puedo callar que, muchas de las mujeres que viven en estas creencias culturales, tampoco protegen o ayudan a las víctimas (impotencia, miedo, creencia,…).


Desde mi punto de vista, las creencias culturales equivocadas, “antinaturales”, son una de las variables que explican está violencia y convierten a un ser humano en un asesino.

Se trata de conductas que ilustran como la educación, los valores inculcados, el sistema de creencias,… en los que crece y se desarrolla un ser humano, determinan en gran medida su naturaleza y, delimitan y marcan su conducta.


Es brutal observar como las ideas inculcadas en la infancia, los sistemas de creencias, pueden incluso anular “las leyes naturales”, como los vínculos directos de sangre, el amor, el “apego” que se observa en cualquier animal,.. todo por el “honor”

Es desalentador observar a tantos seres humanos atrapados en las convenciones sociales hasta el punto de convertirse en asesinos de sus propias hijas/ hermanas/esposas.


¿Cuantos seres humanos viven todavía atrapados por el temor al rechazo de los demás y son presionados y guiados en sus actos por este miedo?


¿Cuantos viven guiados por el deseo de reconocimiento de los demás hasta el punto de destruir lo que aman para obtener ese reconocimiento?


Hay cerebros poco dotados para la empatía, para la simpatía, el afecto positivo, el amor. Muchos de ellos son los que se atreverán a llevar hasta las últimas consecuencias (como asesinar) sus “creencias”. Otros cumplirán las órdenes de la tradición, por miedo y presión; algunos de ellos eximirán su responsabilidad en las “creencias” que les fueron inculcadas. Pero algunos de ellos no podrán volver a mirarse a sí mismos y otros… enfermarán mentalmente.


Quizá algunos, a saber, los más valientes, o los más dotados por la empatía, la simpatía, la información y el conocimiento revisarán sus ideas y abandonaran sus falsas creencias.


¿Cuantos seres humanos creen ser los dueños de la vida de otros seres humanos? Y… ¿cuantos se creen en el derecho y la obligación de controlar, gobernar, manejar y dirigir las vidas de otros,… las vidas de las mujeres?


¿Cuantos creen tener el derecho de arrebatar la vida a otro ser humano?


¿Cuántos, observan todavía diferencias más allá del género, entre hombre y mujer?


Creencias equivocadas, creencias…


Educación, información, conocimiento, libertad: Derechos humanos


Nieves Iparraguirre


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